viernes, 15 de enero de 2010

Nueva Etapa

7 de Septiembre, ya estamos en la Clínica Platón. A partir de ahora hasta que acabe mi tratamiento de Radioterapia me van a tratar aquí. Hoy me acompaña mi hija y mi marido. La visita va a ser en oncología.
Después de todo el protocolo de papeles y autorizaciones por mi mutua, me indican que me espere en la Sala de Visitas.
Entramos en la Sala no sé si es por la enfermedad o por qué el ambiente es raro. Hay mucho silencio, cada uno de los pacientes tiene su propia historia, nos miramos tímidamente mi Alicia y mi Jose.
Vemos a una chica sin cabello a otra con la tristeza reflejada en la cara y así suma y sigue, no quiero mirar...no quiero ponerme triste... pero es inevitable por qué me ha tocado a mí, esa pregunta me la hago una y otra vez ya sé que es de ser egoísta ( pero a cada uno le duele lo suyo). Noto la mirada de mi marido. Me estoy poniendo nerviosa no quiero estar aquí.
Por fin, sale una enfermera y dice mi nombre.
- Acompáñame
Rápidamente sigo a la enfermera, entramos en la consulta. Hay está mi oncólogo.
Después de entregarle todos los informes y pruebas me hace una exploración.
El pecho sigue inflamado, es normal. Toda la recuperación va según lo previsto. Ahora llega cuando me explica el tratamiento que voy a llevar. Serán 30 sesiones de Radioterapia ( 25 sesiones en la zona y 5 sesiones localizadas en la cicatriz). Me comenta que el tratamiento no duele y que lo único que voy a tener como efecto secundario será que el pecho tendrá un color diferente y que después del tratamiento padeceré cansancio.
Bueno si eso es el efecto secundario tengo que decir “CHAPO” eso no es nada. HAY QUE SER POSITIVO.
Me comenta que para hacer la radioterapia me tienen que hacer unos marcajes. ¿ Unos marcajes ? Ni que fuera una vaca. Jajajaja. Pues bueno, el próximo día 9 tengo sesión de marcajes.
Creo que te pintaban con un bolígrafo la parte a tratar. El miércoles se acabará la duda

martes, 15 de diciembre de 2009

Tamoxifeno


24 Agosto
Llevo días sin escribir, no me encuentro muy bien. He empezado el tratamiento hormonal y mi cuerpo está un poco loco. Desde que tomo la dichosa pastilla ( que me va a salvar la vida) estoy experimentando unas sensaciones un poco extrañas.
Los primeros días me he levantado fatal, con la boca reseca, parecía que había estado toda la noche de fiesta , vaya fiesta tengo...
Luego pasó lo de la boca y llegó el mareo. No puedo describir lo mal que me encuentro, quiero levantarme de la cama y no puedo. Tengo que llamar a mi marido para que me ayude, todo me da vueltas. Llevo con estos mareos una semana sin poder salir de casa.
Ya ha pasado la horrible semana ( no lo diré muy alto ) de vez en cuando sin avisar aparece nuevamente este mareo que me trae loca.
-Ahora tengo otro efecto secundario me he pasado a los sofocos...esto es para que no me aburra.
Espero que todo quede aquí...
Mi cáncer de mama es hormonodependiente, posee unos receptores de estrógenos positivos. Lo que hace la pastilla es bloquear la acción de los estrógenos, la duración del tratamiento es de 5 años. Pero el tamoxifeno tiene el inconveniente de provocar un engrosamiento de la pared del útero, que aumenta las posibilidades de padecer cáncer en esta parte del organismo.
El remedio es mejor que la enfermedad por muchos efectos secundarios que tenga

jueves, 3 de diciembre de 2009

Bye Bye grapas Bye Bye

12 de Agosto

Tengo nuevamente visita con el cirujano. Esta vez toca quitar puntos. No sé si me va a hacer daño, prefiero no pensar. Estoy muy tranquila, hasta yo misma me sorprendo de cómo estoy llevando mi tema.

Otra vez al destape... tetas al aire. Tengo una facilidad en desnudarme que antes no la tenía. Me hacen tumbar en la camilla y empieza la clase de costura (es un decir claro está). Primero quitan las grapas de la cicatriz que tengo en el esternón, luego las de la axila y por último las de mi pecho, con la mala suerte que una grapa se dobla y me tienen que machacar un poquito para quitarme esa grapa rebelde.

¡Ya está!
¡Que bien!

Mientras mi marido espera, cada grapa que quitan las va contando, total 31 grapas en mi pecho. Una etapa finalizada, ahora empieza la más dura Quimioterapia y Radioterapia.
Salimos de la consulta con una carta para mi Oncólogo. Subimos a la cuarta Planta allí está el Servicio de Oncología . La sala de espera es compartida con otros especialistas.
La gente te mira como rara, bueno más bien te das cuenta de la expresión de su cara como diciendo “ pobre tiene cáncer”, me dá rabia. Si tenemos cáncer, pero estamos vivos y con ganas de superarlo.

Me llaman, entro, después de presentarse me dá la enhorabuena.

-Pienso ¿que me está contando? Felicitarme. Está flipando.

Luego me explica que NO me van a hacer quimioterapia ( por eso me felicitaba ) que voy a tener un tratamiento hormonal y que la radioterapia me la van a dar en la Clinica Platón. Desde su despacho llama a la otra clínica y concreta la visita para la radio.

Me llamarán a casa para decirme dia y hora. Otra vez a esperar. En breve sabré algo.

viernes, 27 de noviembre de 2009

El espejo


Cuantas dudas, cuantas preguntas, cuantos temores, nadie nos prepara para estos golpes que nos dá la vida. Siempre piensas” si a mí me pasa esto actuaría de esta forma o de esta otra”. Pero como todos sabemos los toros hay que torearlos no verlos desde la barrera y las cosas se ven muy diferentes cuando te pasan.
Nunca pensé que iba a tener cáncer. Esta horrible palabra que no quiero ni pronunciar. Al principio de saber mi diagnóstico le llamaba ALIEN. Crecía dentro de mí. ¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho yo?. Preguntas que no tenían respuesta.
Ahora nuevamente tengo que enfrentarme a otro reto EL ESPEJO. Ese temor que toda mujer tiene cuando le operan de cáncer de mama. La imagen de su cuerpo más o menos mutilado. De su feminidad, de su sexualidad. Nadie puede decirte como te vas a sentir. Ni el cirujano ni el oncólogo ni tu propia familia que son los que más te quieren tienen respuestas.
Respiro hondo. Necesito tiempo. Esto lo tengo que hacer yo sola. Con valentía como hasta ahora y con serenidad. Con la aceptación del cambio de mi cuerpo. Poco a poco voy deshaciéndome de mi ropa. Primero mi camiseta, luego mi sujetador hasta descubrir mi pecho.
Lo tengo muy sensible, no puedo ni tocármelo, tengo la mama muy inflamada y dolorida. Me miro desde todos los ángulos. Desde la izquierda, la derecha, arriba y abajo. Empiezo a descubrir mis cicatrices. A simple vista parece que no hay mucha variación con la otra mama, pero este no es el aspecto definitivo cuando baje la inflamación sabré realmente como he quedado. ¿Estaré atractiva para mi marido?¿ Me mirará con los mismo ojos que me miraba?¿ Le gustaré ?. No puedo permitirme a estas alturas una depre, le echo huevos y le llamo para que venga a verme.
Pongo una toalla tapándo mi desnudez, respiro...
-Mira como he quedado ( es lo que salió de mi boca).
-Pues muy bien, cariño ( fue su respuesta ).
A partir de ese momento tuve la seguridad de ser la misma mujer deseada y amada. Gracias mi amor.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Mi primera cura en cirugía


7 de Agosto
Estoy nuevamente en la sala de espera de cirugía. Hay poca gente. Es lógico estamos en época de vacaciones.
Vaya vacaciones hemos tenido este año ” de película “ tanto mirar calendarios para coincidir con mi marido... y ya ves la vida te da sorpresas. Otro año será, el próximo año voy a disfrutar las del 2009 y 2010. Bueno eso espero.
La visita a cirugía es para la primera cura. Entramos en la consulta. Mi doctora está de vacaciones y me atiende otro cirujano que indica a la enfermera que levante el apósito de la operación.
¡Madre mía! Quien me iba a decir a mí que estos esparadrapos pegaban tanto. Tuve que agarrarme el pecho para que ella pudiera quitarlos. Ahora venía la prueba de fuego. Ver cómo me había quedado el pecho. Mi cirujana me comentó antes de operarme que estéticamente no me quedaría bien, pero hasta ahora no sabía el significado de quedar bien. Por muy mal que quedara, tenía mi pecho que eso es mucho.
Quiero mirar pero no me atrevo.
A la de una, a la de dos, a la de tres... mi mama izquierda está ahí, al lado de la derecha como siempre ha estado. Ha cambiado un poco pero sigue siendo la misma, con unas cuantas cicatrices pero la misma. Ahora tengo las marcas de la batalla, una cicatriz en la axila, otra en el esternón y la más importante debajo del pecho. Que contenta estoy, como dice el refrán después de la tormenta viene la calma ¿ o es al revés ? No importa, salimos de la consulta mi marido y yo. Tengo ganas de llegar a casa, para ponerme frente al espejo y poder mirar el resultado de la operación. Ahora tengo otra duda, no salgo de una y me meto en otra, nadie te prepara para todo esto. ¿ Le gustaré a mi marido ? No quiero ni preguntarlo.
Mi marido siempre me dice que le gusto de cualquier manera. En fin tendré que superar nuevamente otra prueba de fuego...

sábado, 21 de noviembre de 2009

Me voy a casa


31 de Julio
He pasado un noche un poco intranquila. Me molesta la herida que tengo en mitad del pecho, apenas puedo respirar profundamente. Entre las idas y venidas de las enfermeras no he podido pegar ojo. Son las 7 de la mañana, bueno eso creo igual es más temprano, hay cambio de turno de enfermería, se eschucha jaleo en el exterior de la habitación ( mi habitación dá justamente frente de control de planta ), le extiendo la mano a mi marido, que me la coge con fuerza, me pregunta como estoy mi respuesta le hace mucha gracia...con hambre.
Entra en la habitación la enfermera de la mañana, toma la temperatura, la tensión y me dice que a las 9:00 vendrá mi cirujana para verme.
¡Aquí está! llega mi cirujana, espero que todo esté bien. ¡ Pues todo va OK ! me dice
-¿quieres irte a casa esta tarde ?
-Claro que quiero irme contesto.
-Te traeremos un poco de agua para ver si la admites bien, si es así, te daremos de comer algo suave y al mediodia a casa.
Que bien a casa, creía que iba a estar más tiempo. por suerte nada más he estado 3 días en el hospital.
Después de la marcha de mi cirujana, pican a la puerta es otra enfermera que llega con un maletin. ¿ Que traerá ? ¿ Me tiene un poco mosqueada ?. Se presenta diciendo
- Soy enfermera servicio Patología Mamaria.
Te traigo unas muestras y explicaciones que te pueden ser muy útiles.
Abre el maletín y ¡ sorpresa ! empieza a sacarme prótesis para la mama, información de pelucas y pañuelos, ejercicios para la recuperación de la movilidad del brazo, etc... Cojo toda la información, me acaba de dejar un poco depre. No tengo ni idea como me ha quedado el pecho, no se cuanto me han podido amputar y ahora viene esta con las protesis. No le hecho la culpa, pero esto es bastante duro, no te has recuperado ni sabes como estás fisicamente y ya te están enseñando prótesis y pelucas. Vaya fastidio.
Marcha la enfermera cuando vuelven a picar a la puerta, esto parece las ramblas de las flores,con tantas idas y venidas.
Asoman la carita, que gracia es mi jefe y mi compañero de fatigas que vienen a verme. Que majos que son me han traido unas orquideas preciosas. Me hacen bromas para animarme. Agradezco muchísimo esta visita. Están conimigo un ratito y luego marchan nuevamente a su trabajo.
13:00 Me traen la comida, consta de una sopa y una manzana al horno. Está horrible.
Pero tengo que comermelo para marchar luego.
Sobre las 15:00 me dan el alta hospitalaria.
Ole,ole ole me voy a mi casita

jueves, 12 de noviembre de 2009

Mi operación

30 de Julio
Hoy es el día, me han levantado muy temprano. Lo primero que he hecho es ducharme y ponerme esta batita tan mona con la que enseño el culo. La espera se hace larga, hasta las 11 de la mañana queda aún 4 horas. Mi marido se ha quedado a dormir en el hospital, no me quiere dejar sola ni un minuto.

Bueno, ya estoy "con la cara lavada y reciente peina" como dice la canción esperando que vengan a recogerme para llevarme al quirofáno. En la habitación está toda mi familia. Miro a cada uno de ellos. Observo sus caras, su nerviosismo, nadie exceptuando mi marido sabe que tengo cancer. Ha sido mi decisión, no comunicarselo hasta que estuviera operada y con el problema medio resuelto.

Se abre la puerta de la habitación, ahí está la camilla, ya es la hora de marchar hacia el quirófano. Todos me dan un beso, les digo hasta luego tardaré poco.

En el quirófano, se presenta mi anestesista y seguidamente los dos patólogos que van ha estar en la operación analizando los ganglios y el tumor. Al cabo de un rato llega mi cirujana, no la conocía, se descubre la cara y me saluda, tambien me informa que en mi operación estará otro colega de ella y que si autorizaba la grabación a efectos docentes,a la pregunta le digo que SI todo lo que sea para ayudar a médicos y pacientes me parece bien.

A partir de ese momento no recuerdo nada más, al despertarme de la anestesia estaba en una sala grande con seis camillas y otros pacientes tambien recuperándose. Mi instinto es tocarme el pecho, está ahí pienso, no me lo han quitado, es un alibio pero ¿ como quedaré ? ¿cuantos cuadrantes habrán tenido que amputar? en fin, a pasado lo peor ahora a recuperarse, cuando se acerca una enfermera y me dice te llevamos a la habitación.

Mientras estaba yo con todas estas preguntas en mi cabeza, la cirujana estaba hablado con mi marido y mi madre comentándoles como había ido la operación. Me habían practicado una TUMORECTOMIA, es decir extirpación del tumor y de un área de seguridad, así como ganglios axilares y otro ganglio en el esternón. Seguidamente el tratamiento será de radioterapia y según indique mi oncólogo tratamiento hormonal o quimioterapia.

Estoy en planta, veo a mi familia en el pasillo, que alegría tengo, aunque ellos tienen una cara de terror que para que os voy a contar. Acaban de enterarse del diagnóstico, les digo que no se preocupen que la mitad de la lucha la he superado, que me queda la otra mitad y que todo irá bien. Parece cómico, la enferma dando ánimos a la familia. Así es la vida...jajaja, siempre hay que ser optimista aunque creas que el mundo está en contra...